El 1º Congreso del Aguacate, celebrado los días 10 y 11 de septiembre en Motril, ha dejado una fotografía clara de un sector que todavía tiene recorrido para crecer, pero que ya no puede hacerlo de cualquier manera. Agua, innovación, sanidad vegetal, material vegetal, datos, calidad poscosecha y conocimiento del consumidor fueron algunos de los grandes ejes de un encuentro que reunió investigación, empresas y profesionales para analizar los retos que marcarán la próxima etapa del aguacate mediterráneo.
Del campo al mercado: un cultivo que necesita ser cada vez más preciso
Durante dos jornadas, el Centro de Desarrollo Turístico y Empresarial de Motril se convirtió en punto de encuentro para investigadores, productores, técnicos, empresas y representantes de la cadena de valor del aguacate. El programa, promovido por la asociación Granada Más y bajo la gran conducción del reconocido periodista almeriense, José Antonio Arcos del medio El Agro Auténtico, combinó investigación científica y soluciones empresariales en un formato que permitió recorrer buena parte de los principales desafíos actuales del cultivo. La vecería abrió el congreso de la mano de Julián Cuevas González, catedrático de Fruticultura de la Universidad de Almería, mientras Rafael León Morcillo, científico titular del IHSM La Mayora, abordó el papel de los microorganismos beneficiosos ante escenarios de escasez hídrica. Nerea Becerra puso el foco en la interpretación de datos como herramienta para mejorar la toma de decisiones y Gabriel Grinberg, de Sunforest Europa, trasladó el debate hasta uno de los atributos que determinan la experiencia de consumo: la relación entre materia grasa, maduración y sabor, con la tecnología de su producto H-100.

El salto desde la investigación hasta la aplicación comercial quedó patente también con la micropropagación de aguacate a escala industrial presentada por José M. López, CTO de Meristec; la estrategia PRO+PRE de PI AgSciences, presentada por Noemi López Martínez; y el trabajo sobre Bacillus velezensis A6 expuesto por Maximino Manzanera Ruiz, catedrático de Microbiología de la Universidad de Granada y asesor científico de Vitantech Biotechnology. La jornada concluyó con la modernización del regadío como cuestión estratégica, abordada por David Hernández Gómez, responsable técnico de Fenacore. En conjunto, el mensaje fue inequívoco: el futuro del aguacate pasa por tomar mejores decisiones agronómicas con menos recursos y mayor conocimiento.
Agua y sanidad vegetal: los límites que marcarán la expansión
El segundo día profundizó en dos de las cuestiones que más condicionan actualmente la producción mediterránea: la disponibilidad de agua y la sanidad del cultivo. Lucía Guirado Manzano, del Departamento de Microbiología y Patología Vegetal de la Universidad de Málaga, abordó la muerte regresiva asociada a Botryosphaeriaceae, mientras José Antonio Gutiérrez Barranquero, investigador del IHSM La Mayora, presentó el enriquecimiento de bacterias beneficiosas en la rizosfera como una vía para mejorar la tolerancia del aguacate a la sequía. Desde el IVIA, Ana María Pérez Sierra analizó el manejo de enfermedades causadas por hongos y oomicetos.

El material vegetal también ocupó un lugar destacado: Elsa Grande Abascal, directora de Producción de Brokaw España, presentó la experiencia acumulada con aguacate clonal y la evaluación de nuevos materiales. El denominador común fue la necesidad de aumentar la resiliencia de las plantaciones sin desvincularla de la rentabilidad. En este escenario, la digitalización del riego adquiere una importancia creciente. Juan José Hueso Martín, investigador de la Estación Experimental Cajamar en El Ejido, presentó IRRIGATE-DSS, una herramienta digital destinada a programar el riego del aguacate en función de sus necesidades. La eficiencia hídrica dejó así de plantearse únicamente como una cuestión ambiental para convertirse también en una herramienta de gestión productiva.
La calidad no se puede perder entre la finca y el lineal
Si el primer día estuvo marcado por la producción, la segunda jornada terminó trasladando la discusión hacia el mercado. Cristina Tenorio Pascual, Head of Marketing de la World Avocado Organisation, analizó el papel del consumidor como motor del crecimiento de la categoría y planteó un escenario en el que Europa todavía dispone de margen para aumentar el consumo.

Durante la posterior mesa de debate, moderada por José Antonio Arcos, participaron Juan Antonio Reyes Gutiérrez, gerente de Reyes Gutiérrez; Ramón Gil Pérez, director de la Estación Experimental Cajamar ‘Las Palmerillas’ y Cristina Tenorio. La discusión permitió conectar la evolución del mercado con una cuestión especialmente relevante para la poscosecha: el consumidor no compra únicamente un aguacate, compra la experiencia de abrirlo y encontrar un producto que responda a sus expectativas. Tenorio señaló que el consumo europeo continúa creciendo y que existen mercados con un potencial todavía importante, mientras Reyes Gutiérrez introdujo una advertencia: la expansión de la categoría puede verse comprometida si el aguacate pierde diferenciación y se convierte progresivamente en una commodity. Para evitarlo, la calidad debe estar controlada desde el campo hasta el punto de venta. El momento de recolección, la materia seca, la maduración, la manipulación en almacén, la conservación y el comportamiento del fruto en el lineal forman parte de una misma ecuación. La conversación puso además sobre la mesa un problema cotidiano: la manipulación excesiva del fruto por parte de los consumidores en los supermercados puede deteriorar la presentación y aumentar el riesgo de daños.

Del residuo agrícola a una nueva generación de materiales
La innovación presentada en Motril no se limitó a aumentar la productividad. También hubo espacio para abordar qué hacer con los residuos y cómo reducir el impacto ambiental asociado a la actividad agrícola y comercial. Ramón Gil Pérez explicó durante la mesa de debate algunos proyectos desarrollados desde la Estación Experimental Cajamar ‘Las Palmerillas’ para valorizar restos vegetales, entre ellos hojas de aguacate, y transformarlos en materiales con características similares a determinados productos plásticos. Una de las líneas contempla la fabricación de materiales biodegradables que, después de cumplir su función, puedan degradarse sin generar el mismo residuo que los materiales plásticos convencionales. Todavía existen diferencias de coste que dificultan su competencia directa con las soluciones tradicionales, pero el desarrollo de estas alternativas adquiere especial interés ante una posible evolución de las restricciones al uso de determinados plásticos. También se estudian funcionalidades adicionales, como propiedades bactericidas, que podrían abrir nuevas posibilidades en aplicaciones relacionadas con la conservación del producto. En paralelo, la mesa puso de manifiesto que la sostenibilidad también necesita trasladarse al consumidor. Cristina Tenorio apuntó a la necesidad de trabajar con los supermercados en formatos de información y educación que permitan explicar cómo elegir y manejar correctamente un aguacate, mientras desde el sector se reivindicó la importancia de proteger el fruto frente a una manipulación excesiva en lineales.

El próximo reto: crecer sin perder valor
El cierre del congreso dejó una síntesis que probablemente resume mejor que cualquier cifra el momento que atraviesa el sector. Para Ramón Gil Pérez, el futuro pasa por seguir innovando y aumentar la colaboración entre los distintos agentes; para Cristina Tenorio, por comprender cada vez mejor al consumidor y anticiparse a cuestiones como el agua, la sostenibilidad y el precio; y para Juan Antonio Reyes, por tres conceptos: agua, innovación y promoción. A estas tres variables habría que añadir una cuarta que atravesó buena parte del encuentro: calidad. Porque el potencial de crecimiento de la categoría no garantiza por sí mismo su consolidación. El consumidor europeo puede aumentar su consumo, pero seguirá exigiendo un producto fiable, con buen sabor y una maduración adecuada. Y eso obliga a que producción, investigación, industria auxiliar, centrales hortofrutícolas, distribución y retail trabajen sobre un mismo objetivo. La propia realidad de la Costa Tropical añadió otro elemento al debate: Maximino Prados, presidente de la Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo, reclamó la finalización de las infraestructuras necesarias para aprovechar los recursos hídricos disponibles en la comarca. El 1º Congreso del Aguacate termina así con una idea clara: el siguiente salto del aguacate no será simplemente producir más, sino producir mejor, utilizar de forma más eficiente cada gota de agua, reducir las pérdidas, proteger la calidad hasta el consumidor y mantener el valor de una categoría que todavía tiene recorrido, pero cuyo crecimiento dependerá cada vez más de la precisión y la colaboración de toda la cadena.